jueves, 7 de noviembre de 2013

consejos para recordar mejor lo que tienes que hacer

4 Consejos para recordar mejor lo que tienes que hacer





‘¡
Se me olvidó la cita con el médico! ¡No compré los materiales que necesitaba para la clase de ciencias! ¡Se me pasó llamar a mi jefe para confirmar la reunión!’ Estos y un sinfín más de ejemplos son conocidos como despistes, aunque en realidad son fallos en la memoria prospectiva. Cuando hablamos de la memoria, la mayoría de la gente tiende a pensar en cosas que ya han pasado, aunque en realidad, también tiene un papel fundamental en las cosas que planificamos hacer en el futuro más o menos inmediato, algo que conocemos como memoria prospectiva. Te contamos cuatro cosas a tener en cuenta para recordar mejor lo que tienes que hacer (o que otros lo hagan):



• Darle importancia a lo que hay que recordar
.
Según un artículo publicado en Applied Cognitive Psychology la motivación ejerce un papel importante en las primeras fases de la memoria prospectiva, pues recordamos mejor hacer aquellas cosas que son más importantes para nosotros porque usamos más estrategias externas.

• Intentar no hacer tareas muy complejas hasta el momento en que tienes que recordar realizar el recado. Según Harrison y su equipo (2013), si nos ocupamos con tareas de atención dividida muy complejas que nos exigen mucha concentración y recursos, nos costará más recuperar la instrucción de forma espontánea.


• Dormir suficiente. Un estudio publicado recientemente en PLOS One (2013) señala que el sueño mejora nuestra memoria prospectiva hasta dos días después de la instrucción, de dos formas: recordamos mejor el hecho de que hay algo que hacer, y también la tarea concreta que hay que realizar.



• Entrenar la memoria de trabajo. Laskowska y sus colaboradores (2013) han diseñado un juego que pretende trabajar de forma novedosa la memoria prospectiva, aunque según los autores, su eficacia aún no ha sido probada. Hasta que llegue ese día, podemos intentar entrenar la memoria de trabajo, otro tipo de proceso cognitivo que parece tener un papel importante a la hora de recordar nuestros planes de futuro.


Trucos para ejercitar la memoria




                                                                                  
















Cuenta Jonathan Swift en Los Viajes de Gulliver
 que en la Gran Academia Lagado, situada en el imaginario país de Lapot, los alumnos recordaban las fórmulas matemáticas escribiéndolas con una tinta especial sobre obleas y devorándolas después en ayunas. Si bien en la vida real memorizar no es tan fácil, te proponemos algunas técnicas sencillas para mejorar tu retentiva.

1. EncadenadasPara recordar listas ordenadas o desordenadas de palabras (como DESPERTADOR CAMISA PIANO CASA SOFA TORO BESUGO) los expertos recomiendan imaginar juntos y vívidamente 2 primeros objetos, y unir el resto a medida que confecciona una historia gráfica donde las imágenes de cada elemento se conecta con la siguiente. 

2. Números. Se utiliza la regla de las perchas, que consiste en una lista de palabras fijas en orden, asociada cada una a un número determinado. En castellano se puede usar la siguiente secuencia, basada en el parecido físico entre números y objetos: 1-poste, 2-bicicleta, 3-tricornio, 4-silla, 5-mano, 6-palo de golf, 7-bandera, 8-gafas, 9-persona, 10-pelota. Con este método, para memorizar la fecha 1746 usaríamos la imagen de un poste (1) donde hay colocada una bandera (7), nos subimos a una silla (4) y la quitamos con un palo de golf (6).

3. Rima con... Formar pareados o versos que incluyan las palabras a recordar facilita su memorización. 

4. Acrónimos y Acrósticos. En ocasiones es muy útil formar palabras (acrónimos) o frases (acrósticos) que contienen las primeras letras o sonidos de la lista o palabras a recordar. Por ejemplo, para recordar la lista Boro, Oxígeno y Sodio puede construirse la palabra BOS.

5. Idiomas. Para aprender una palabra en un nuevo idioma, seleccione antes una palabra clave en español que suene como la palabra extranjera. Luego, imagine una imagen en la cual esté involucrada la palabra clave con el significado español de la palabra extranjera. 

Por ejemplo, para la palabra inglesa "parish" -que significa "iglesia parroquial"- podríamos escoger como palabra clave en española "Paris-sh ..." Y, a continuación, inventar la imagen de una iglesia en Paris y alguien tratando pedir silencio en la misa haciendo "Shhh". Así, la próxima vez que vea la palabra "parish" debería poder recordar la imagen de la iglesia y alguien pidiendo silencio.

6. ¿Tu nombre era? Para superar el duro trago que supone olvidar el nombre de una persona a la que nos acaban de presentar, hay varios trucos: repetir el nombre varias veces durante la conversación, buscar una asociación del nombre con el de otra persona conocida, atender a algún rasgo físico característico de la persona y asociarlo al nombre, o buscarle un significado al nombre o apellido.


lunes, 4 de noviembre de 2013

mentimos mas por las tardes



Es cierto que mentimos mas en las tardes...?





Nuestra capacidad de autocontrol para evitar decir mentiras se reduce a medida que avanza el día, lo que nos convierte en personas más propensas a los embustes durante la tarde y la noche, según un nuevo estudio publicado en la revista Psychological Science.

Los autores querían averiguar si los comportamientos poco éticos, como el engaño y la mentira, dependían de la hora del día, ya que habían observado "que los experimentos desarrollados por la mañana sistemáticamente daban resultados con menor nivel de comportamiento antiético", explica Maryam Kouchaki, investigadora de la Universidad de Harvard y coautora del trabajo.



Sus experimentos confirmaron que por las mañanas tendemos a ser más honestos que cuando el día está a punto de terminar, incluso si tendemos a sentirnos culpables tras "soltar" una mentira. Los científicos lo atribuyen a que, en el transcurso del día, el autocontrol se "desgasta" debido a la falta de descanso y al constante ejercicio de toma de decisiones al que nos vemos sometidos.





En cuanto a las aplicaciones de este estudio, los investigadores aseguran que "tanto si intentas controlar tus propias tentaciones, como si eres un padre, un maestro o un gerente preocupado por el posible comportamiento antiético de otros, la investigación sugiere que deberías tener en cuenta algo tan mundano como la hora del día".



seis cosas que usted debe saber sobre las mentiras 


A más mentiras, más sustancia blanca.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California del Sur (EE UU) descubrió hace unos años que la estructura del cerebro de los mentirosos compulsivos es distinta de la de los honestos. Concretamente, los investigadores estadounidenses han detectado que los embusteros compulsivos tienen en el lóbulo frontal del cerebro más cantidad de sustancia blanca que de sustancia gris, en torno a un 22% más. Dicho de otro modo, cuanto más 'cableado' tiene un sujeto el lóbulo prefrontal mayor es la facilidad que posee para mentir, 

Cambios de temperatura en el rostro. 

Cuando una persona miente se produce un 'efecto Pinocho', debido al cual la temperatura de la punta de su nariz aumenta o disminuye. También ascience su temperatura corporal en la zona del músculo orbital, en la esquina interna del ojo, según una investigación realizada por la Universidad de Granda con ayuda de termografía, una técnica basada en la detección de la temperatura de los cuerpos . ¿Cuándo decimos bulos? Según un trabajo dado a conocer en Psychological Science, las personas se muestran más predispuestas a mentir cuando actúan muy rápido y con poco tiempo. Cuando tienen más tiempo para reflexionar, sin embargo, restringe mucho la cantidad de mentiras de su discurso y se resiste a engañar. Según concluyen los autores, lo mejor es no presionar a una persona que queremos que sea sincera. 

Los ojos sí engañan.

 Aunque existe la extendida creencia de que el movimiento de los ojos de una persona puede revelar si está mintiendo, y en concreto que el movimiento de los ojos hacia la derecha mientras nos comunicamos indica falta de honestidad, un estudio publicado hace poco en PLoS ONErevela que esta idea es infundada. Según Caroline Watt, de la Universidad de Edinmburgo, la idea es carece de fundamento y ha quedado desmentida por sus experimentos. 

Mentiras insanas. 

Decir la verdad mejora la salud física y mental de las personas, según un estudio titulado "Ciencia de la Honestidad" Y dado a conocer en la última convención Anual de la Asociación Americana de Psicología. Por término medio, se estima que un norteamericano miente 11 veces cada semana. En los experimentos con más de un centenar de personas, Antita E. Kelly y sus colegas de la Universidad de Notre Dame comprobaron que si se les pedía que redujeran el número de mentiras, transcurridas diez semanas su salud física y mental había mejorado notablemente. 

El estómago detecta embustes. 

Los cambios en la fisiología gástrica podría proporcionar un método mejor que los polígrafos clásicos para distinguir quien miente de quién dice la verdad, según un estudio de la Universidad de Texas que ha identificado un vínculo directo entre el actor de mentir y el aumento de las arritmias gástricas. Los científicos emplearon simultáneamente electrocardiogramas (para el corazón) y electrogastrogramas (para el estómago).